La tela decide dos cosas: cuánto te va a durar el sofá y cuánto vas a pagar por él. Es la parte donde más gente duda y la que más se arrepiente de decidir a la ligera. Acá van los seis criterios que de verdad importan y en qué se diferencian las familias de tela más usadas.
Respondé estas seis y la elección se vuelve mucho más sencilla.
No es lo mismo una sala de visitas que se usa los domingos que el sofá donde la familia ve televisión todas las noches. Si hay niños pequeños, mascotas o se come ahí, la tela tiene que resistir roce y limpieza frecuente. Si es una sala formal de poco uso, podés priorizar la caída y el brillo.
El sol destiñe. Si el sofá va junto a una ventana grande o en una terraza cubierta, los colores intensos y oscuros pierden tono más rápido que los medios y neutros. En el Quindío, donde la luz es fuerte buena parte del año, vale la pena tenerlo en cuenta antes que después.
La trama es qué tan juntos van los hilos. Una trama cerrada resiste más el roce, no deja que el pelo de las mascotas se enganche y evita que un líquido penetre de inmediato. Una trama abierta se ve más artesanal pero se desgasta antes en los bordes y las esquinas.
Preguntá siempre cómo se limpia antes de decidir, no después de la primera mancha. Hay telas que se limpian con paño húmedo y jabón neutro, y otras que piden limpieza en seco. Si el sofá va a recibir uso pesado, la que se limpia con agua te va a dar menos dolores de cabeza.
El error común es elegir el color mirando solo la muestra. Poné la muestra contra el piso y contra la pared de tu sala, con la luz de esa habitación y a distintas horas. Un beige que se ve cálido en el taller puede verse verdoso en tu casa.
La tela puede cambiar bastante el precio final de un mismo mueble. Si el presupuesto está justo, suele convenir una tela resistente en color neutro y jugar con los cojines, que salen baratos y se cambian cuando te aburras.
Una guía general para que llegues con criterio. Las telas concretas que tenemos disponibles te las mostramos al cotizar, porque el catálogo cambia.
Más que la familia de la tela, lo que manda es la densidad de la trama y el uso que le vas a dar. En general, las telas de trama cerrada como la chenilla o la microfibra aguantan mejor el roce diario que las de trama abierta. Contanos cómo se usa tu sala y te orientamos con lo que tenemos disponible.
Las de trama cerrada y superficie lisa, porque el pelo no se engancha y se retira pasando un paño o un rodillo. Conviene evitar las telas con bucles o hilos sueltos, que son justo donde las uñas se enredan.
Escribinos y lo miramos. Depende del ancho del rollo, de la cantidad y de si la tela aguanta el tapizado, porque no toda tela de decoración sirve para un mueble de uso diario. Mandanos una foto de la tela y los metros que tenés.
Sí, y es lo que recomendamos. Ver y tocar la muestra cambia mucho la decisión respecto a mirar una foto. Escribinos por WhatsApp y coordinamos para que veas las opciones antes de confirmar el pedido.
Depende del modelo, del ancho del rollo y de si el diseño lleva capitonado, que consume bastante más. Al cotizar te decimos el metraje exacto de tu mueble, así que no tenés que calcularlo vos.